En el marco del Día del Padre, reflexionamos sobre la importancia de transformar los roles tradicionales en el ámbito privado. Promover la corresponsabilidad es habilitar que todas las personas, sin distinción, puedan desarrollar sus talentos en igualdad de oportunidades, construyendo vínculos basados en el disfrute y la presencia activa.
Desde OMEU, impulsamos este cambio en las creencias y comportamientos. Basándonos en datos del INE, UNICEF y la OIT, analizamos por qué la participación de los varones en el cuidado es una pieza clave para el bienestar de las infancias y el motor de una sociedad más equilibrada y plena.
Vínculos que transforman:
El impacto del cuidado en las infancias
El cuidado es el tejido que sostiene la vida y el desarrollo de las sociedades. Históricamente asociado a lo femenino, hoy comprendemos que el involucramiento directo y afectivo de los varones en la crianza es un derecho de los niños y una oportunidad de crecimiento para los adultos. Según estudios de UNICEF, contar con figuras paternas presentes y comprometidas en las tareas cotidianas fortalece la autoestima de los niños, mejora sus habilidades sociales y fomenta su capacidad de empatía.
El cambio de paradigma no es solo una cuestión de equidad, sino de bienestar integral. Cuando un varón se involucra en el espacio privado —desde el juego hasta el sostén emocional—, ofrece a sus hijos un modelo de relación más flexible y humano. Este compromiso permite romper con estructuras que durante mucho tiempo han limitado la expresión del afecto, abriendo paso a una forma de vida donde el cuidado se vive como una elección que enriquece a toda la familia.
De la colaboración a la corresponsabilidad:
Un cambio de mirada
En Uruguay la evolución hacia una distribución más equitativa del tiempo es una realidad en marcha, aunque aún persisten desafíos. De acuerdo con la Encuesta de Uso del Tiempo del Instituto Nacional de Estadística (INE), la brecha en las tareas de cuidado sigue siendo marcada, pero existe una conciencia creciente sobre la necesidad de equilibrar estas responsabilidades.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) subraya que la corresponsabilidad es esencial para el desarrollo sostenible. Ya no hablamos del varón que ayuda en las tareas del hogar, sino de un actor que asume su rol con plenitud y responsabilidad compartida. Desde la perspectiva de OMEU, entendemos que estos procesos de cambio cultural son fundamentales: al fomentar la autonomía económica y el liderazgo de las mujeres, se generan las condiciones para que los varones también puedan redescubrir su rol en el ámbito privado, habitándolo con una nueva intensidad y compromiso (Fuente: OMEU, Informe de Medición de Impacto).